El Café de Acá: Jose va por el café y Carmen por el milkshake de Nutella
Hay parejas que entran en una cafetería y comparten el entusiasmo por el café. Nosotros no.
A Jose le encanta. Disfruta de un café bien preparado, aprecia el sabor y es perfectamente capaz de sentarse tranquilamente con su taza y considerar que ese ya era el plan.
Carmen, en cambio, podría vivir perfectamente en un mundo en el que alguien hubiera decidido no inventar nunca el café. Pero ponle delante chocolate, Nutella, nata —que aquí aprenderás rápidamente a llamar chantilly— y algún postre, y entonces la conversación cambia bastante. 😂
Quizá por eso El Café de Acá - Paseo Galería funciona tan bien para nosotros: cada uno encuentra exactamente su versión de lo que significa “vamos a tomar un café”.
Y además está en las Terrazas del Paseo La Galería, una zona por la que nos movemos muchísimo, así que ha terminado convirtiéndose en una de esas paradas recurrentes que no necesitan demasiada planificación.
Una cafetería muy paraguaya que nació precisamente de echar de menos Paraguay
Esta parte nos gusta mucho porque explica perfectamente la personalidad del sitio.
El Café de Acá nació en 2009, cuando Patricia Ciotti y Javier Cabarcos regresaron a Paraguay después de viajar y decidieron crear un lugar inspirado precisamente en aquellas pequeñas cosas paraguayas que echaban de menos cuando estaban fuera.
El primer local abrió en Villa Morra como una casa donde la intención era que el cliente se sintiera casi en una extensión de su propio hogar: jardín, árboles, tereré, café, chipitas y espacios donde quedarse hablando sin demasiada prisa. De ahí viene también la frase que sigue acompañando a la marca: “Inspirado en el Paraguay que nos gusta”.
Y creemos que esa idea se sigue notando. No da la sensación de ser una cadena de cafeterías diseñada con la regla de que todas las mesas, lámparas y paredes tienen que ser idénticas.
Hay una intención clara de resultar acogedor.
Actualmente hay cuatro Cafés de Acá en Asunción
El original es El Café de Acá, en la zona de Villa Morra, en Tte. Vera y Dr. Morra. Es probablemente el que tiene esa imagen más clásica de casa, patio y vegetación que aparece constantemente en las recomendaciones de viajeros.
Después están El Café de Acá - Los Laureles y El Café de Acá - Barrio Jara (Textilia), además del local de Paseo La Galería que es el que nosotros conocemos y utilizamos habitualmente. Fuentes actuales de la propia actividad de la marca siguen enumerando esas cuatro ubicaciones: Villa Morra, Barrio Jara, Los Laureles y Terrazas del Paseo.
Nosotros algún día iremos expresamente a los demás para comparar, porque precisamente una de las cosas interesantes es que cada local tiene una personalidad algo distinta.
Pero hoy hablamos del nuestro: el de Paseo La Galería.
“Vamos a tomar un café” significa dos cosas muy diferentes en nuestra casa
Jose sí entra aquí a hacer lo que se supone que debes hacer en una cafetería: tomar café.
Y en eso parece que no estamos solos. Las reseñas mencionan con bastante frecuencia la calidad del café, y la carta actual tiene desde espresso, americano o latte hasta preparaciones bastante más elaboradas como Nutellatte, caramel latte, café pituco o el propio “Cafecito de Acá”.
Carmen, mientras tanto, ha encontrado otra razón para acompañarlo: el milkshake de Nutella. Y esto ya son palabras mayores.
En la carta publicada actualmente sigue apareciendo el Milkshake de Nutella, preparado con Nutella, dos bolas de helado, chantilly y acompañamientos de chocolate.
Nosotros lo hemos tomado con una presentación espectacular y es de esas cosas que llegan a la mesa y piensas: “Bueno, esto técnicamente cuenta como bebida, pero podría alimentar a una pequeña familia.” 😂
Es grande. Mucho. Pero sorprendentemente no nos parece empalagoso, que era justo lo que Carmen esperaba la primera vez.
Si eres de chocolate y Nutella antes que de café, esta es la recomendación personal de Carmen.
Jose toma su café. Carmen toma su medio litro aproximado de felicidad.
Y todos contentos.
Pero la verdadera sorpresa para nosotros fue descubrir que se come muy bien
Al principio lo puedes interpretar como:
cafetería = café + croissant + postre.
Y la carta de El Café de Acá es muchísimo más amplia. Funciona desde desayuno y brunch hasta almuerzo, merienda y cena. Turismo Paraguay destaca precisamente esa mezcla de cocina paraguaya y opciones internacionales, con platos como cocido quemado, empanadas de mandioca, payagua mascada, lomito, shakshuka o huevos benedictinos.
La carta actual tiene más de cien referencias. Así que realmente puedes entrar a merendar o acabar comiendo perfectamente allí.
Nuestro descubrimiento: el mbejú de jamón y queso
Aquí hacemos una traducción para españoles porque nosotros también tuvimos que aprenderlo.
Se escribe mbejú —también lo verás escrito mbeju— y es una preparación tradicional paraguaya hecha fundamentalmente con almidón de mandioca y queso, cocinada a la plancha hasta formar una especie de torta plana.
No es exactamente un pan. No es una tortilla. No es una crêpe.
Y llamarlo “sándwich paraguayo” tampoco sería técnicamente correcto.
Pero cuando está relleno, probablemente esa sea la referencia mental más sencilla para alguien que nunca lo ha visto. Una explicación para extranjeros lo describe precisamente como una especie de torta paraguaya elaborada con almidón de mandioca y queso.
En El Café de Acá tienen muchas versiones: clásico, tres quesos, roquefort, caprese, napolitano, pollo con cheddar, dulce...
Pero nosotros tenemos uno especialmente fichado: mbejú de jamón y queso. La carta actual lo prepara relleno de jamón cocido y mozzarella. Y está buenísimo.
Tiene ese punto cremoso del queso fundido que hace que no resulte seco y, aunque parece algo bastante sencillo, es exactamente el tipo de cosa que nosotros volveríamos a pedir sin pensar demasiado.
De hecho, el mbejú aparece constantemente entre los platos más recomendados por clientes y viajeros de El Café de Acá.
Si eres español, este es además un sitio bastante fácil para empezar a probar Paraguay
Hay platos paraguayos que quizá no te atrevas a pedir el primer día porque no sabes ni lo que significa el nombre.
Aquí puedes empezar poco a poco.
Un mbejú. Una empanada. Un cocido (no el madrileño, el tipo café). Un pastel mandi'o. Chipitas. Y después ir ampliando.
Eso es precisamente lo que hace que varias publicaciones locales lo recomienden como lugar para llevar a extranjeros que quieren probar sabores paraguayos sin necesidad de sentarse inmediatamente ante una carta que no entienden.
Para alguien recién llegado nos parece una muy buena puerta de entrada.
Empanadas, croissants y esas cosas que solucionan una comida
Nosotros hemos probado también sus empanadas y nos gustan especialmente las de carne y jamón y queso.
La carta actual incluye además pollo, cebolla y roquefort, provolone con morrones y aceitunas, palmito y otras variedades.
También están muy buenos los croissants. Y esto nos gusta porque puedes adaptar completamente la visita a cuánto hambre tengas.
Un café y algo dulce. Un mbejú. Un croissant. Dos empanadas. O sentarte directamente a comer.
No tienes que decidir previamente qué tipo de restaurante quieres que sea.
Y aquí aparece nuevamente nuestro pequeño problema con el gluten
Jose es intolerante al gluten, así que nosotros miramos estas cosas bastante más que la media.
El establecimiento figura actualmente con opciones sin gluten, y su propia carta publicada indica también disponibilidad de productos dulces gluten free.
En nuestras visitas hemos encontrado además opciones que Jose ha podido tomar sin gluten. Eso sí: aquí recomendamos preguntar siempre.
Las cartas cambian, la disponibilidad cambia y cuando existe una intolerancia no nos parece buena idea asumir que algo sigue preparándose exactamente igual porque lo pedimos tres meses antes.
El sitio también nos gusta por algo que no se come
Es agradable estar allí. Y esto para nosotros pesa mucho.
Ya lo hemos dicho hablando de otros restaurantes: puedes poner delante de nosotros una comida excelente, pero si estamos incómodos, hay una iluminación espantosa, el ruido es insoportable o sentimos que tenemos que marcharnos en veinte minutos, probablemente no volveremos demasiado.
El Café de Acá en Paseo La Galería tiene zona interior y exterior y está pensado precisamente como espacio donde desayunar, quedar, trabajar o tener reuniones. Turismo Paraguay lo describe actualmente como un lugar adecuado tanto para encuentros informales como para reuniones de trabajo y celebraciones.
Y eso se nota. Ves parejas. Grupos. Gente con ordenador. Personas trabajando. Reuniones. Alguien desayunando solo. Y nadie parece especialmente fuera de lugar.
Nosotros sabemos además por nuestra experiencia que el local de Paseo dispone de espacios que pueden utilizarse para reuniones pequeñas. Como no hemos encontrado publicada ahora mismo una capacidad oficial actualizada de esas salas, si necesitáis reservar una para unas diez o doce personas, confirmaríamos directamente con ellos antes de organizar nada.
No todo son elogios: a veces el servicio parece ir a otro ritmo
Esto también queremos contarlo porque no pretendemos que “Dónde nos gusta comer” se convierta en publicidad encubierta de todos los sitios a los que vamos.
El patrón más claro entre las críticas negativas que hemos encontrado es la lentitud puntual del servicio, especialmente en el local de Paseo La Galería.
Hay clientes encantados que hablan de buen servicio y rapidez, y otros que mencionan esperas largas para pedir o recibir la comida. Incluso en los comentarios recientes recogidos por el propio sistema de feedback del establecimiento aparecen ambas experiencias.
Nosotros no hemos dejado de ir por ello.
Pero si tienes una reunión a las 14:00 y pretendes entrar a las 13:35, pedir, comer y salir corriendo... quizá no sea el tipo de plan para el que lo elegiríamos. 😅
Es un sitio que invita más a sentarte un rato.
Y probablemente ahí esté buena parte de su éxito
El Café de Acá lleva funcionando desde 2009 y actualmente supera ya ampliamente la categoría de pequeña cafetería independiente: cuenta con cuatro sucursales y una estructura de más de 200 colaboradores, según información empresarial reciente.
Pero ha conseguido mantener algo que quizá sea más difícil que crecer: que la gente lo siga asociando a un lugar donde quedarse.
En las opiniones se repiten palabras como acogedor, tranquilo, jardín, ambiente, brunch, mbejú y café; y Tripadvisor mantiene actualmente una valoración de 4,4/5 con más de 700 opiniones en su ficha principal.
Eso explica bastante bien por qué lo hemos incluido entre nuestros sitios.
Nuestra conclusión
Para nosotros, El Café de Acá no es ese restaurante al que vamos para celebrar una ocasión especial ni el lugar donde esperamos una cena gastronómica de tres horas.
Cumple otra función. Es el sitio de: “Estamos en Paseo de la Galeria, ¿nos tomamos algo?”
Y esa frase muchas veces acaba en una hora y media, un café, un milkshake de Nutella, un mbejú de jamón y queso y alguna empanada que nadie tenía previsto pedir.
Y los dos volvemos porque el lugar resulta agradable, la carta permite comer o picar según el momento y tiene esa mezcla entre cafetería moderna y sabores paraguayos que hace que, incluso siendo extranjeros, resulte bastante fácil empezar a sentirse de acá.
Y probablemente ese sea el mejor cumplido que se le puede hacer a un sitio con ese nombre.