La María: ese restaurante de Asunción al que llevamos a alguien cuando queremos acertar

Hay restaurantes que visitas porque están de moda, otros porque tienes curiosidad y otros a los que terminas volviendo por una razón mucho más sencilla: sabes que allí vas a comer bien.

Para nosotros, La María Cocina y Carbón - Talleyrand ha entrado directamente en esa tercera categoría.

No es el restaurante al que iríamos todos los días, ni pretende competir con un patio de comidas en precio. Pero cuando estamos por la zona, queremos comer especialmente bien o tenemos que llevar a alguien a un sitio y preferimos no experimentar demasiado, La María es uno de esos nombres que aparecen inmediatamente.

Especialmente el local del Shopping Mariscal.

Y esto último es importante porque La María tiene actualmente dos ubicaciones y, aunque la cocina pertenece al mismo concepto, nuestra sensación en cada una no es exactamente igual.

Primero aclaremos quién es quién, porque nosotros también nos liamos con Talleyrand

Cuando llegas a Asunción empiezas a ver Talleyrand por diferentes sitios y puedes acabar pensando que todo es el mismo restaurante con distintos nombres.

No exactamente.

Talleyrand es una casa gastronómica paraguaya cuya historia comenzó en 1976. El propio grupo cuenta que su nombre está inspirado en Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, el diplomático francés conocido también por su relación con la gastronomía y el arte de recibir. La propuesta original fue fundamentalmente francesa, pero con las décadas fue incorporando cocina mediterránea, rioplatense, española y paraguaya, desarrollando además distintos conceptos.

Hoy puedes encontrarte, entre otros, con Josephine De Talleyrand, con un ambiente mucho más escenográfico, nocturno y de inspiración francesa del siglo XIX; Maurice de Talleyrand, en Paseo La Galería, con una propuesta más formal y especialmente orientada también a almuerzos de negocios; y Talleyrand Shopping del Sol que tiene una carta de cocina nacional e internacional además de una sección grill.

Es decir, si estás en Shopping del Sol y ves Talleyrand, no estás viendo otra sucursal de La María. Es otro concepto del mismo grupo.

Y luego está La María.

¿Qué hace diferente a La María?

La propia marca la define alrededor de tres ideas que, después de haber comido allí varias veces, creemos que se perciben bastante bien: producto paraguayo, tradición y carbón.

El origen del concepto está en una propiedad llamada La María, en Paraguarí, donde la familia aprendió —según explica Talleyrand— a valorar la producción de sus propios alimentos. De ahí nace esa idea de trasladar a la ciudad una especie de “retiro urbano” ligado al campo, la carne, el asado y el producto nacional.

No intenta convertir la cocina paraguaya en algo irreconocible con veinte espumas y treinta explicaciones. Hay buena materia prima, fuego, carnes, entrantes para compartir, guarniciones, pescados, platos de cocina y una carta en la que el producto tiene bastante protagonismo.

Y aquí nosotros somos un público bastante fácil de conquistar porque hay una realidad que ya hemos asumido: somos bastante carnívoros. 😂

Y Paraguay, en ese aspecto, nos está tratando francamente bien.

Hay dos La María, y nuestro favorito es el de Mariscal

La primera La María abrió en 2021 en el centro histórico de Asunción. Actualmente está integrada en Palmaroga Hotel Asuncion, Tapestry Collection by Hilton, y el propio Hilton la presenta como su restaurante de referencia para una propuesta basada en producto paraguayo y especialmente en las carnes.

Ese local lo conocemos y está muy bien. El edificio del Palmaroga es precioso y la ubicación, en pleno centro histórico, le da otra personalidad.

Pero si tenemos que elegir, nosotros nos quedamos con la sucursal del Shopping Mariscal.

Esta segunda La María abrió el 5 de mayo de 2025 en la planta baja del Bloque B del Shopping Mariscal y fue la primera expansión de la marca fuera de su local original. El establecimiento se planteó para unas 130 personas y el diseño utiliza madera, hierro y una iluminación tenue para reforzar precisamente ese concepto de refugio urbano.

Y aquí tengo que reconocer que han dado completamente con nosotros. Porque para Carmen y José un restaurante no es únicamente lo que hay dentro del plato. La luz importa. La decoración importa. El ruido importa. La distancia entre las mesas importa.

Y ese punto de estar suficientemente oscuro para resultar íntimo, pero no tan oscuro como para necesitar la linterna del teléfono para ver qué estás comiendo, a nosotros nos encanta. 😂

La María de Mariscal tiene exactamente ese ambiente.

Madera, tonos cálidos, negro, iluminación indirecta, una mezcla entre contemporáneo y rústico y una sensación bastante acogedora aunque estés literalmente dentro de un complejo comercial.

Y ahora sí: hablemos de comer

Aquí está el motivo por el que seguimos volviendo.

Hasta ahora, todo lo que hemos pedido nos ha gustado.

Y eso parece una frase muy simple, pero cuando vas varias veces a un restaurante y pruebas distintas partes de la carta empieza a tener cierto valor.

Una de las cosas que nos gustan es que no tienes necesariamente que sentarte pensando: “Hoy toca gastarme una fortuna en un corte enorme de carne.”

Hay bastantes entradas y platos pensados para compartir, así que puedes construir una comida completamente diferente dependiendo de lo que te apetezca.

La carta oficial de La María ha incluido, entre otras cosas, provoleta, mollejas, diferentes preparaciones de carne, pescados al Josper y cortes como tomahawk, ojo de bife, bife de chorizo, entraña o asado de tira. En la renovación del local de Mariscal se incorporaron además platos como croquetas de ossobuco, sopa paraguaya y cazuela de surubí.

Y Carmen puede corroborar una cosa : las croquetas eran de ossobuco están espectaculares. 😂

La provoleta es una de esas cosas que nosotros volveríamos a pedir

La provoleta con tomates dulces y orégano figura en la carta publicada por el restaurante y es uno de esos entrantes que, si te gusta el queso, resulta difícil que salga mal.

Nosotros la hemos probado y volveríamos a pedirla.

Es contundente, así que si después vas a por un corte grande de carne quizá sea sensato compartirla, pero precisamente eso nos gusta de comer aquí: pedir varias cosas al centro y probar.

Lo mismo nos ocurre con los entrantes que ponen al comenzar. En nuestras visitas nos han recibido con panes y acompañamientos que ya te meten inmediatamente en esa dinámica de sentarte, compartir y empezar a picar algo mientras decides qué vas a pedir.

Y estas pequeñas cosas ayudan mucho a que una comida se convierta en un plan y no simplemente en sentarte, ingerir calorías y marcharte.

Y después está la carne

Aquí tenemos dos catadores bastante útiles porque Carmen y José están prácticamente en extremos opuestos. 😂

A Carmen le gusta la carne poco hecha.

A José le gusta muy hecha.

Así que hemos podido experimentar bastante con los puntos.

Nuestra experiencia en Paraguay —y esto lo dejamos claramente como experiencia nuestra, no como una norma escrita de la gastronomía paraguaya— es que cuando pedimos un determinado punto de carne, muchas veces nos llega bastante más hecho de lo que esperaríamos utilizando esa misma expresión en España.

Por eso hemos aprendido una pequeña regla práctica.

Si en España Carmen pediría una carne poco hecha, aquí suele pedirla un punto menos de lo que intuitivamente pediría para acercarse al resultado que le gusta.

Y curiosamente con José ocurre algo parecido en el otro extremo: aunque le guste la carne muy hecha, también suele funcionar mejor explicar exactamente cómo la quiere que confiar únicamente en la etiqueta del punto.

Nuestra recomendación, sobre todo si eres maniático con la carne, es muy simple: explícalo.

No tengas miedo de decir que quieres el centro rojo, rosado o completamente hecho. Te ahorrarás traducciones culturales de lo que significa para cada uno “al punto”. 😅

El ojo de bife nos ganó

José ha probado allí el ojo de bife, un corte que aparece expresamente en la carta de La María, y una de las cosas que más nos llamó la atención fue la terneza.

También hemos probado tomahawk, que es otro de los cortes centrales de su propuesta.

Y aquí entra algo que creemos que merece la pena decir a quien venga de España: la carne paraguaya tiene personalidad.

No queremos meternos en una guerra absurda de “la mejor carne del mundo es…”, porque eso termina como todas las discusiones gastronómicas: cada país defendiendo a su madre. 😂

Pero la calidad del vacuno paraguayo es uno de los placeres que nosotros hemos descubierto viviendo aquí. Tiene sabor.

Y si además la trabajas bien con fuego y carbón, como ocurre en La María, se entiende perfectamente por qué el asado ocupa un lugar tan importante en la cultura paraguaya.

¿Qué es eso del Josper?

Aquí aparece una palabra que verás bastante: Josper. No es un corte de carne ni una técnica ancestral guaraní. 😅

Es un horno-parrilla cerrado que funciona con carbón y combina características de un horno con las de una parrilla.

La propia La María utiliza Josper en determinados cortes y preparaciones. El resultado busca mantener jugosidad y, al mismo tiempo, aportar ese sabor y aroma característico del carbón.

Y sí, se nota.

No significa que absolutamente todo lo que sale de la cocina sepa a una hoguera. Significa que en determinadas carnes aparece ese punto ahumado que, si te gusta la parrilla, suma muchísimo.

No todo es carne

Esto también nos parece importante porque si lees “Cocina y Carbón” puedes pensar que como no quieras comerte media vaca mejor te vayas a otro sitio.

No.

La carta ha incluido pescados como pacú y surubí, platos de cocina, acompañamientos y otras preparaciones. La renovación de Mariscal, por ejemplo, destacó especialmente su cazuela de surubí.

Carmen ha pedido también pasta en alguna de nuestras visitas y nos gustó muchísimo.

Aquí hacemos una pequeña precisión antes de que alguien llegue con este artículo abierto delante del camarero: Carmen recuerda especialmente unos raviolis con carne/costilla, pero no hemos encontrado ese plato en la carta pública que podemos consultar actualmente.

Así que lo contamos como experiencia nuestra, pero no te prometemos que siga estando hoy en carta ni que recordemos el nombre exacto.

Eso también forma parte de hacer este blog como queremos hacerlo: si no estamos seguros, lo decimos.

Papa, batata… y acostumbrarte también a hablar distinto

Otra pequeña adaptación gastronómica para españoles: aquí patata pasa rápidamente a convertirse en papa.

Papa frita. Puré de papa.

Y además nosotros hemos encontrado con bastante frecuencia la batata como acompañamiento.

A Carmen al principio le llamaba la atención porque no era una guarnición tan habitual en nuestra vida cotidiana en España y aquí la hemos incorporado muchísimo más.

Y está buenísima.

Son detalles diminutos, pero son exactamente el tipo de cosas que empiezas a descubrir cuando dejas de venir de vacaciones y empiezas a vivir en otro país.

¿Es barato?

No es un restaurante barato en el sentido de “vamos a comer por lo mínimo posible”.

Tampoco nos parece un sitio de precio prohibitivo para la calidad, el ambiente y el producto que ofrece.

Las referencias públicas actuales colocan el local de Mariscal en una franja claramente superior a la comida rápida o al patio de comidas, y las opiniones recientes tienden a valorar muy bien comida, servicio y ambiente.

Pero nosotros preferimos expresarlo de otra manera: La María es para nosotros un pequeño homenaje.

No necesitamos celebrar un aniversario para ir. Pero tampoco es el sitio al que entraríamos si simplemente queremos comer cualquier cosa en quince minutos.

Vamos porque queremos sentarnos a gusto, comer bien y disfrutarlo.

Y dentro de ese contexto, la relación entre lo que pagamos y lo que recibimos nos parece muy buena.

El servicio también importa

Esta es otra de las razones por las que lo consideramos un sitio seguro.

Hasta ahora nuestra experiencia con el trato ha sido muy buena.

Y cuando llevas a alguien a comer —sobre todo si es una persona que viene de visita a Paraguay— eso importa muchísimo.

Puedes tener una carne excelente, pero si el local es incómodo, el servicio es caótico o todo parece una batalla, la experiencia se va al garete.

La María de Mariscal funciona para nosotros porque reúne varias cosas a la vez: buena cocina, un ambiente muy agradable, producto paraguayo, un servicio cuidado y una carta suficientemente amplia para que no todo el mundo tenga que pedir lo mismo.

Y por eso es uno de nuestros sitios para “ir sobre seguro”

Creo que esta es probablemente la mejor forma de resumir nuestra relación con La María.

Si estamos solos, nos apetece comer bien y estamos cerca: La María.

Si vienen amigos y queremos llevarlos a probar buena carne paraguaya en un sitio cuidado: La María.

Si queremos comer algo especial pero tampoco buscamos una cena excesivamente formal: La María.

Y si queremos llevar a alguien a un sitio que represente un poco esa combinación que nos gusta de Paraguay —buen producto, carne, carbón, trato agradable y un restaurante bonito— también aparece La María bastante rápido en la lista.

No significa que sea “el mejor restaurante de Paraguay”. Ese tipo de afirmaciones absolutas no nos gustan demasiado.

Significa algo quizá más útil: nosotros volveríamos. Y, de hecho, volvemos.

Si quieres conocer un poco más el universo Talleyrand

Después de entender todo este pequeño árbol genealógico gastronómico, empiezas a ver que cada restaurante del grupo tiene una personalidad bastante definida.

  • Josephine apuesta por una experiencia mucho más teatral, nocturna y francesa; su carta fue desarrollada bajo la dirección del chef brasileño Wagner Resende Coelho con clásicos franceses reinterpretados contemporáneamente.

  • Maurice, en Paseo La Galería, está planteado de una manera más formal y corporativa. De hecho, una clasificación reciente de Forbes Paraguay lo describió como la faceta más formal y exclusiva del grupo.

  • Talleyrand Shopping del Sol mantiene un perfil de alta gastronomía nacional e internacional y cuenta además con grill y cortes de carne.

  • Y La María es, para nosotros, el concepto más inmediatamente reconocible como: producto paraguayo + fuego + cocina confortable.

Por eso seguramente terminaremos dedicando artículos independientes a los otros.

Porque no son “otro Talleyrand”. Son experiencias bastante distintas.

¿Centro o Shopping Mariscal?

Los dos están bien.

El local del centro tiene además la ventaja de estar dentro del precioso Palmaroga, en pleno casco histórico, lo que puede convertir la comida en parte de un paseo por el centro de Asunción. El hotel actualmente forma parte de Tapestry Collection by Hilton y mantiene a La María como su restaurante gastronómico.

Pero nosotros, si tenemos que escoger: nos quedamos con La María del Shopping Mariscal.

Es totalmente subjetivo. Nos gusta más el ambiente. Nos parece especialmente acogedora. Nos gusta la iluminación. Y probablemente influye también que esa zona forma más parte de nuestra rutina cuando estamos por Villa Morra y Mariscal.

Eso no hace peor al otro. Simplemente hace que este sea nuestro “La María”.

Y precisamente de eso queremos que vaya esta sección del blog. No de decirte cuáles son objetivamente “los diez mejores restaurantes de Asunción”. Sino de contarte: dónde nos gusta comer a nosotros y por qué.

Información práctica

La María Cocina y Carbón tiene actualmente dos ubicaciones en Asunción. El local del centro se encuentra en Palma entre Ayolas y Montevideo, integrado en el Palmaroga Hotel; el segundo está en la planta baja del Bloque B del Shopping Mariscal, en Quesada 5050.

Los horarios, platos y precios pueden variar, así que recomendamos comprobar siempre la carta y la información del restaurante antes de ir.

Actualizado: agosto de 2026-

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